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Archive for Octubre, 2012

XXIII Festival Internacional de Ballet de La Habana

Posted in Ballet on 29 Octubre 2012 by diablocojuelo

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Por Alder Soto

Acaba de ser inaugurado el XXIII Festival Internacional de Ballet de La Habana. Sólo que esta vez, no fue la tradicional sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, quien acogió la gala inaugural. Tamaño honor fue merecido por la recién restaurada sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba, convirtiéndose así en la segunda sede de este encuentro.

El evento, reúne cada dos años a importantes figuras del ballet y del mundo de la danza en general. Junto a los bailarines del Ballet Nacional de Cuba (BNC), estrellas como José Manuel Carreño, Paloma Herrera, Sarah Lane, Xiomara Reyes, Cory Stearns y muchos otros, compartirán durante estos once días los escenarios de los teatros habaneros.

Con el acostumbrado desfile, la Gala Inaugural dio riendas al inagotable arte de las puntas. ¨In the night (En la noche)¨ abrió el primer momento del espectáculo. Una apasionante coreografía del bailarín, director y coreógrafo estadounidense Jerome Robbins con música para piano de Chopin. En un salón de baile, o simplemente podría ser una velada bajo la luz de las estrellas – que para eso el arte impone siempre la imaginación – tres parejas danzan al compás de un piano recurrente, un rito de seducción y amor. La música atrae al baile; el baile atrae la magia de tres historias de encuentros y promesas hechas con la complicidad de la noche. Un desempeño artístico sumamente loable por parte de cada uno de los intérpretes. Las primeras bailarinas Yanela Piñera, Viengsay Valdés y Sadaise Arencibia, lograron a la perfección la atmósfera de incitación, que dejaba traslucir en todo momento la constante sensualidad de las tres.

Los partenaires Camilo Ramos, Arián Molina y Víctor Estévez fueron ejemplo de caballerosidad romántica y estilo personalizado, aunque si bien es cierto, que aún no logran dominar por completo algunos de los movimientos de su cuerpo.

La segunda parte fue reservada para ¨La fille mal gardée¨, comedia musical en tres escenas donde se combinan la pantomima y el ballet para lograr una deliciosa y amena coreografía. Creado por el bailarín, maestro y coreógrafo francés Daubevral en 1789, este ballet fue reconstruido por Alicia Alonso para el BNC en 1952, en versión concentrada en un solo acto. Es la clásica historia de la madre que trata de impedir que la hija se enamore de un campesino para que se case con un rico. Al final todo se trastoca y la heroína logra casarse con su verdadero amor. En el rol protagónico, la primera bailarina Annete Delgado, logra interpretar a una Lisette muy carismática y astuta. Sabe atrapar al público tanto por su técnica en la danza como en la pantomima. Destaco igualmente la excelente interpretación de Félix Rodríguez, quien encarna a Mamá Simone. Ambos logran una ductibilidad para la actuación muchas veces ausente en la mayoría de los bailarines.

Al final, la noche se completó con una salva de aplausos y el agradecimiento sincero de un público que disfrutó a plenitud la primera jornada del XXIII Festival Internacional de Ballet de La Habana.

28-10-2012

Ballet Español de Cuba en Sancti Spíritus: Éxito rotundo de calidad, amor y respeto por la danza.

Posted in Danza on 26 Octubre 2012 by diablocojuelo

Coincidiendo con las celebraciones por el Día de la cultura cubana (20
de Octubre) llegó el Ballet Español de Cuba  (BEC) al Teatro Principal
de la ciudad de Sancti Spíritus.
Gran expectativa se generó por acá ante el arribo de la Compañía por
varias razones, todas bien sustentadas. A teatro abarrotado, los tres
días, se ofrecieron estas presentaciones con un programa amplio,
diverso en estilos, bien diseñado, de una elevada carga emotiva y
artística.
Desde los primeros acordes del “Bolero” de Ravel (con el que abren)
hasta la música popular  (con la que cierran) se puede hacer un paseo
por doce títulos que van desde la danza mas clásica española, el
bolero, la danza moderna, el ballet y el flamenco.
El amplio registro de la troupe de Eduardo Veitía es infartante.
Bailarines altamente entrenados en técnica y estilo defienden
coreografías en extremo elaboradas, pensadas, difíciles, con una
dramaturgia (además) de lujo.
Títulos como la “Danza del fuego”, “Danza del terror”, “Farruca del
molinero” (Veitía/De Falla) y “Las bodas de Luis Alonso” (Veitía/J
Jiménez) forman parte del espectáculo, pero como de ellas ya he
comentado en giras anteriores centraré mis criterios sobre aquellas
que veo por primera vez o que antes no había tenido la oportunidad de
acercarme.
Sobre la música del “Bolero” de Maurice Ravel se han creado muchas
obras danzarías en el mundo. Ahora aprecio la de Eduardo Veitía. Su
discurso me atrapa desde el inicio, principalmente por ese trabajo con
los brazos en un casi estático cuerpo de baile (espacialmente
hablando) pero que mueve,  al compás de la música, el torso y los
brazos en una mágica concepción coreográfica. Por su parte “Castilla”
(Marienma/Albéniz) es un lindo y agradecido pas de deux  en el que se
explota la técnica romántica de la danza española y en el que los
bailarines requieren tener una ligereza absoluta de piernas y
complicidad entre ellos.
El coreógrafo y bailarín español Francis Núñez montó, ensayó y bailó
nuevas coreografías, para el BEC. Algunas de ellas conforman el II
acto de este programa. Después de haberlas disfrutado todas puedo
comentarles que la poesía en la concepción de los pasos, el cuidado
con la posición del torso y brazos, el uso de música con fuerte
influencia clásica, la sensualidad en los movimientos y la belleza
visual, son características fundamentales de su trabajo.
A lo largo de esta temporada por el Oriente cubano me iré deteniendo
en ellas, de a poco, para resaltar pormenores de las mismas.
En el apartado de las ejecuciones tengo que destacar la grandeza y
profesionalidad, ya alcanzadas, por la Primera bailarina Graciela
Santana. Si antes me parecía buena hoy me parece extraordinaria. Su
“Danza del fuego”  fue una explosión de pasión y demostración de que
ella no solo baila, sino que actúa. Su fraseo es único y la suprema
coordinación que posee entre sus brazos y piernas destaca mucho. Me
agradó admirar su línea clásica en “Las bodas de Luis Alonso”, desde
que salió a escena su hechizo inundó todo, regalando una ejecución de
altísima limpieza. Pero donde estuvo insuperable fue en la balada
flamenca “Añoranza” (Francis Núñez/música popular) donde desbordó
sensualidad, un port de bras exquisito y una plasticidad en sus
movimientos pasmosa. La Santana está en su mejor momento y es una
oportunidad imperdible admirarla cada vez que su nombre aparezca en
los elencos. No puedo dejar de mencionar que Graciela defiende, con
todos sus bríos, cada rol que se le concede. En cada uno de ellos es
distinta y a la vez igual. Evidente su disciplina en la preparación,
los ensayos, las clases, y puede que me equivoque, pero creo que es
exigente con ella misma y se ha dado cuenta que es ahora cuando tiene
que ser mas inteligente que nunca y he ahí los magníficos resultados.
Enhorabuena.
Siguiéndole los talones, pero con su propio estilo y manera
peculiares, danzó Yasnay Marín, con ese arrojo y fuerza que le aporta
a lo que baila. Es eléctrica, danza sin cansancio, disfruta lo que
hace y eso lo transmite. La comunicación que mantiene con el público
es una característica fundamental en su hacer.  Y aunque todo lo hizo
bien, tengo que detenerme en sus caracoles de “Arte y tronío”. En esta
estampa se transforma y pasa a un plano superior donde, estoy seguro,
ella se ve danzando. La música le brota del cuerpo a esta bailarina
preparada  y arriesgada. Convierte cada aparición suya en un  suceso.
Ailién Puerto se estrenaba en varias coreografías el sábado 20. Y
aunque le falta todavía más tablas, ya se muestra como una bailarina a
tener en cuenta y que va perfilando su propio estilo. Por el momento
puedo comentarles que su inclusión en los papeles principales ha sido
una muy buena idea. A este debut dedicaré una reseña en pocos días. El
cuerpo de baile femenino apoyó en todo momento a los solistas y
lucieron con luz propia en varias ocasiones, todas desplegaron una
femenil delicadeza y encanto al asumir sus roles.
Mirando hacia los varones encuentro nuevamente la excelencia de Daniel
Martínez. Bailarín experimentado, muy limpio, ligero, y centrado. Sus
terminaciones son elegantes y precisas, su baile es tranquilo,
estudiado, por lo que uno se abandona a disfrutarle sin sobresaltos y
temores.
Es puro goce para los amantes de la buena danza. Y más si se tiene en
cuenta que de seis coreografías con que cuenta el II acto en cinco
baila él. Esa permanencia sobre la escena le añade valor a lo antes
dicho.
Me place mucho referirles el excelente resultado que tuvo Ricardo
Quintana en la “Farruca del molinero” (Veitía/De falla) y en el
“Epílogo” del II acto. Muy ovacionado, con justeza esta vez, porque
maduró, bailó sin timidez, soltó lo que ha tenido contenido y recibió
por ello la merecida recompensa del público, colegas y críticos.
Completan la nomina masculina Marlon, Samuel y Luis Orlando quienes se
mostraron cumplidores y apoyando a los solistas. Aun son muy jóvenes
pero ya se ven dispuestos y entusiastas e incluso con diferencias
entre sí, lo que los hace mas atrayentes.
Solo un consejo para la nueva generación que llega: la danza es
inherente al ser humano, el arte es la expresión acabada de un acto,
de por si, natural para todos. El artista tiene una responsabilidad
muy alta y es llevar esa naturalidad a la escena. Por eso, además de
cumplir los pasos coreográficos, de  revelar limpieza técnica,
demostrar cuantas condiciones físicas se posea, tiene que disfrutarlo.
Si lo hace entonces el público también lo hará. Lo errores técnicos
pueden suplirse y ocultarse (en gran medida) si hay goce en el
intérprete.
Aun me queda material para reseñarles desde Sancti Spiritus, pero el
espacio se agota, ya desde Holguín recibirán los detalles que
completarán toda la información que ha originado el paso del BEC por
la central provincia. Como siempre tengo un aparte para el equipo
técnico, ese que ha sido fundamental para el buen final de estas
presentaciones. Alexis, Jorge, Delfín, Sandra, Yeneily, María Caridad,
Fabiola, Boris, Faro, Yandri. Todos en sus puestos, contribuyendo a
que este inicio de temporada del BEC sea lo que es ya, un éxito
rotundo de calidad, amor y respeto por la danza.

Fue un reporte, desde Sancti Spíritus, de Ernesto San Juan (enviado especial)