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Archive for the 'Ballet' Category

Tarde de lujo con el Ballet Endedans

Posted in Ballet on 4 Julio 2012 by diablocojuelo

Por Ernesto San Juan
Amigos, conocidos, familiares y todo el que me rodea sabe cuánto amo y me apasiona la danza. Para mí asistir al teatro a ver un espectáculo danzario es puro placer, emoción y siempre llego con muchas expectativas. En los últimos tiempos, generalmente, salgo decepcionado. La reiteración de los temas, el uso y abuso en demasía de la técnica, la endeble dramaturgia, los problemas de producción, elencos mal seleccionados y otros factores han provocado ese estado en mí. Pero yo sigo apostando por la danza y fiel a ella. Soy de los que piensa (y estoy convencido) de que es una etapa transitoria y pasará para bien de todos.
Y si dependiera de la Compañía Endedans pues muy pronto saldríamos de la crisis.
Tania Vergara (Directora y Coreógrafa) ha sabido crear, construir, desarrollar, detallar y perfeccionar su troupe en estos años. Apreciar sus espectáculos es puro goce para los sentidos, para el alma, para el corazón. Ella, mujer inteligente, se apoya en la excelente técnica de sus bailarines y pone en sus cuerpos historias, pasos, sentimientos que convierte en ARTE.
Hoy por hoy, Endedans, es vital para el panorama danzario cubano por todo lo que ofrece. En esta ocasión se presentaron en el Gran Teatro de La Habana con un programa concierto los días 29 y 30 de junio y 1 de julio.
Cinco coreografías, firmadas por Vergara, dejaron bien en claro la limpieza con que bailar, el buen gusto en la concepción coreográfica, la entrega, el profesionalismo, la seriedad, el respeto por el público, la inteligencia y el amor por la danza que transpiran todos.
“La muerte del hombre”, “Estuche”, “Las Bernardas o el entierro de la vida” fueron títulos incluidos. No pudo faltar “A los confines de la tierra”, obra que abrió el Programa de la noche, a mi juicio es un ballet renovador, en cuanto al trabajo de las luces, el guión, la mezcla de la técnica clásica con elementos de danza moderna y folklore gallego, así como la misma coreografía. Es ver algo nuevo, sobre todo el segundo movimiento con esas bailarinas bailando con y sobre unos telones, fabuloso, y diferente. Me gusto el trabajo en general de la obra, en su conjunto es muy estimulante.
Para cerrar llegó “La Carmen”, esa polémica versión que Vergara ha paseado con mucho éxito y que (para mí) es una obra emblemática de Endedans. Digo esto porque pienso que en ella encontramos todos los valores de esta Compañía. Todo ha sido trabajado con cuidado y detenimiento, lo que da un resultado muy satisfactorio y una recepción del público única.
Los diseños de Eduardo Arrocha, la coreografía, las luces y las interpretaciones (rayando en la perfección técnico-artística), engalanaron el paso por el Gran Teatro.
Para aquellos que aun lo la han visto, les comento que esta Carmen es gay. La historia es muy similar al original solo que acá Carmen es un chico y ya se imaginarán el resto. Creánme que no es una obra más sobre tema gay, para nada, Vergara supo hacerlo bien, se alejó de estereotipos, creando una pieza mesurada, contenida y respetuosa.
Gracias a Tania Vergara, a sus bailarines y técnicos, esperemos su regreso y confiemos que su camino siga en ascenso, para que aquellos que aún no encuentran el suyo, puedan mirarse hacia dentro y trabajar para que nuestra danza alcance (nuevamente) el lugar que merece.

Comparten Cuba y España Premio de Concurso de Coreografía

Posted in Ballet on 2 Julio 2012 by diablocojuelo

Por Ernesto San Juan
La bailarina Irene Izquierdo de Cuba y el creador Sharon Fridman, de España, ganaron en igualdad de condición el Primer Premio del VIII Concurso Iberoamericano de Coreografía «Alicia Alonso» CIC´2012, se conoció hoy en esta capital.
Los laureados conquistaron el primer escaño con “El crimen fue en Granada”, de Irene Rodríguez, por reunir de manera original el flamenco, la danza española, la contemporánea y por la interpretación en cada paso para el sentir de la pieza, basada en el poema homónimo de Antonio Machado (1937) sobre la muerte de Federico García Lorca.
Asimismo “¿Hasta dónde?”, de Fridman, impactó por la plasticidad, armonía y fluidez en los movimientos que exhibe por medio de una gestualidad intensa, apoyada en los códigos de la danza contemporánea.
El jurado, presidido por la primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba, Anette Delgado, decidió también por unanimidad entregar menciones especiales a Anoxia, del coreógrafo nacional Osnel Delgado y Lua, de su colega española Mercedes Suárez.
En declaraciones exclusivas a la AIN, Alicia Alonso, presidenta de honor de este certamen destacó que por primera vez se suman además de Cuba y España, países como Argentina, Brasil, Chile, México y Venezuelay y valoró la calidad de las 42 obras en concurso.
La prima ballerina assoluta, comunicó personalmente, vía telefónica, a los premiados la decisión del tribunal, al tiempo que añadió su agradecimiento a la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE) por mantener vivo este concurso.
Precisó que se demuestra de esa forma el interés que despierta en la región, el tema de la creación contemporánea, aspecto que en algún momento tuvo su declive en relación con los clásicos.
Se manifestó feliz por la variedad de lenguajes y estéticas que ilustran ampliamente la labor coreográfica iberoamericana actual y por la unidad de los pueblos que debía ser la del mundo entero.
Las obras ganadoras, además del estímulo en metálico y el diploma
acreditativo serán puestas en escena en una gala especial dentro del 23. Festival Internacional de Ballet de La Habana, a celebrarse entre el 28 de octubre y el 7 de noviembre próximos, y pasarán a formar parte del repertorio de la compañía cubana.

A propósito de “Electra Garrigó”

Posted in Ballet on 27 Junio 2012 by diablocojuelo


Gracias a Rogelio Castro
“Electra Garrigó” es un ballet coreografiado por Gustavo Herrera y está basado en la obra homónima de Virgilio Piñera. No sólo el tema (por la vigencia del mito clásico que cuenta la gran tragedia de Micenas), sino también la música (Juan Marcos Blanco), desde el primer instante, resultan atractivos para el espectador. Entre los grandiosos diseños, a cargo de Ricardo Reymena, se destacan los trajes del coro y una hermosa fruta bomba sobre el telón de fondo, símbolo de la sensualidad, y con que se da muerte a Clitemnestra en la obra de Piñera.
Según el mito y la literatura clásica griegos, Electra venga, con ayuda de su tutor y por medio de su hermano Orestes, el asesinato de su padre Agamenón a manos de Clitemnestra y su amante Egisto. La aptitud de Electra es una manifestación de la preferencia que siente por su padre; del mito proviene precisamente el nombre del complejo de Electra en psicología, en que una mujer, durante su niñez, manifiesta amor por su padre y rivalidad hacia su madre.
El texto de “Electra Garrigó” es una versión cubana del mito, con personajes y una dramaturgia más ricos y complejos que en sus antecesoras obras clásicas. Agamenón Garrigó no ha muerto, y consiente que Egisto Don, chulo, amante de Clitemnestra Pla, conviva con la familia. El tema de la preferencia se manifiesta ahora de ambos padres por su respectivo hijo del sexo opuesto (Agamenón por Electra y Clitemnestra por Orestes), esto es motivo de lucha entre ellos y por parte de los hijos, quienes desean su independencia.
Electra Garrigó detesta tanto la postura de su padre, que insta a su madre a planear su muerte a manos de Egisto. Igualmente posee un sentimiento de venganza tan poderoso hacia su madre que, basada en la dominancia de esta sobre su inseguro y frágil hermano, lo insta a asesinarla con una fruta bomba envenenada, fruta preferida de su madre, y no mediante estrangulación, que es su verdadero gran temor.
Egisto y Pedagogo abandonan la casa, temiendo por Clitemnestra. Finalmente el indefenso Orestes mata a su madre y puede cumplir su sueño de viajar. Después de despedir a Orestes, Electra queda sola en casa, y evoca a las Erinias, deidades griegas que representan la venganza y el arrepentimiento.
El ballet de Gustavo herrera, muy fiel al texto de Piñera, propone algunos cambios ligeros en la dramaturgia, que la hacen más efectiva para ballet, y en los personajes, volviéndolos más atrayentes y con una caracterización más concentrada aún en la danza.
Entre los momentos más atrayentes del ballet (en realidad todo ha sido trabajado con una esteticidad inmensurable), cuentan el nacimiento de Orestes, que sale por entre la sugerente fruta bomba; una grandiosa escena de intimidad entre Clitemnestra y Egisto, de acciones e intercambio tan delicados como incitantes; la prefiguración de la muerte de Clitemnestra, donde no hay música, sino exquisitos gritos de la bailarina y el coro; la invocación de Electra a las Erinias, en que reafirma su venganza, confirma su victoria, su soledad, su culpa, su muerte. Otras son las apariciones del coro, que trasmiten una imagen y fuerza insuperables en la obra; las escenas de Pedagogo, un simpático centauro tutor de los dos hermanos; y los enfrentamientos entre Electra y su madre, cargados de mucha intensidad.

Sobre el Grand pas de “Paquita”

Posted in Ballet on 18 Junio 2012 by diablocojuelo

Una colaboración de Rogelio Castro
La tercera propuesta del programa que concierto del Ballet Nacional este fin de semana era el Grand pas del ballet Paquita. En anteriores presentaciones hemos podido disfrutar de este divertimento tan singular. El ballet Paquita fue estrenado en 1846, y parte de su música fue más tarde compuesta por Minkus por encargo de Petipá, quien coreografió el Pas de trois y el Grand pas con su estilo característico, convirtiéndose en los toques de bravura de la obra.
La primorosa pareja compuesta por los primeros bailarines Anette Delgado y Dani Hernandez tuvo a su cargo los papeles solistas. Anette no estuvo muy musical, pero hizo gala de la fuerza que útilmente se apodera de sus papeles más virtuosos, sobre todo en las codas. Anette dibuja sus diagonales con bella precisión, luciendo sus bellas piernas y su ataque en los saltos. Sus fouettes son una suerte de rapidez técnica que enaltece su fino trabajo. Dani no lució tan fuerte como en otras ocasiones, pero igual se destacó por su técnica certera y sus limpias ejecuciones. Ambos bailan con mucha entrega, formando una gran pareja, que se destaca por una sencillez magnífica, y por un porte muy llamativo.
La segunda noche nos llegó la primera bailarina Viengsay Valdés junto al primer solista Arian Molina. Además de bailar con mucha seguridad y rigor, la soltura y el aire españoles en Viengsay se engrandecen con una sonrisa única, llena de toda superioridad. En su variación encontró algún contratiempo con las puntas y con el estilo de los brazos, y en la coda hizo gala de su fuerza y poderío para la ejecución fouettes, que en esta ocasión se definieron más desde la pierna de acción. El bailarín Arian Molina se mostró inseguro como partenaire en algunas ocasiones; no está acostumbrado a bailar con ella y velaba mucho por su seguridad. En sus solos demostró que tiene todas las condiciones de una primera figura, poderoso salto, línea de piernas muy bien definida, brillantes brazos, pero una caída mal encentrada le hizo perder el eje.
La tercera noche, después de bailar el personaje de Electra, la primera bailarina Yanela Piñera engrandeció la velada en este divertimento. Esa es la Yanela que queremos ver, segura, musical, fuerte. Desde su entrée mostró un dominio de su capacidad de giro y ataque. Su adagio, junto al joven Víctor Estévez, fue ejecutado con una belleza inmensurable. En sus respectivas variaciones ambos mostraron mucha seguridad y a la hora de atacar y lograr la bravura. En la coda, los giros de Yanela se destacan por un fouette único en su clase: a la second en la pierna de acción, y el mágico en dehors en la de apoyo, un eje impecable, fuerza y velocidad determinantes, y cierres con varios pirouettes en dehors. Una vez más Yanela se ha ganado al público que agradece en ella momentos de tanto crecimiento artístico.
Entre las variaciones del divertimento se destacaron la primera solista Grétel Morejón, una jovencita de piernas débiles, pero de un carisma y seguridad irrefrenables. Grétel siempre resume en cada expresión de su rostro toda la delicadeza y musicalidad de su movimiento. Su variación siempre la hizo brillar por su carisma, pero en su segunda noche la supo defender con mayor fuerza en los giros: simplemente linda; Estheysis Menéndez, muy segura, con un bello y acertado ataque en los cierres, y un trabajo de brazos y manos exquisito; y Verónica Corveas, quien mostró su habilidad sobre las puntas, en los giros y para el estilo y la caracterización en una variación bellísima, y que resumió su poder interpretativo con engalanada soberbia en una reverencia de primera bailarina.
El trabajo del cuerpo de baile presentó algunos problemas de sincronización, sobre todo en los giros a dúo, pero se caracterizó por el fino trabajo sobre el estilo y la musicalidad.

“Las sílfides” en el Gran Teatro de La Habana

Posted in Ballet on 14 Junio 2012 by diablocojuelo

Una colaboración de Rogelio Castro
En tres funciones de fin de semana presentó el Ballet Nacional de Cuba, en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, un programa concierto conformado por el ballet de estilo neorromántico “Las sílfides”, la pieza cubana “Electra Garrigó” (ballet basado en la obra homónimo de Virgilio Piñera) y el grand pas del ballet “Paquita”.
“Las sílfides” nos presentan la experiencia más idealizada de un poeta inspirado en estas ninfas del aire. En este ballet, poseen gran relevancia el estilo y los personajes, con especial particularidad en las caracterizaciones de estos, que dependen en gran mediad de las condiciones, la técnica y las ejecuciones de los bailarines. Pienso que esto sucede porque dentro de su concepto dramático no hay una línea de acción definida, más bien los propios personajes llegan a desencadenar, por lo que proyectan en escena, lo que pudiera ser un pequeño argumento, y no precisamente de acción.
Junto a la primera bailarina Viengsay Valdés, la primera noche marcó el debut del joven Víctor Estévez en el personaje del poeta. Su caracterización fue pobre, a causa precisamente de sus deficientes ejecuciones, explotando demasiado el ataque. A Víctor, quien ha mejorado un poco con papeles de solista en sus sucesivas presentaciones, no le es suficiente con su buen porte, necesita mejorar más la estabilidad en saltos y giros y la fortaleza en las piernas.
Como es costumbre en ella, Viengsay bailó con mucha precisión y seguridad. Con los brazos y las manos proyecta la imagen etérea que define su caracterización, pero no posee las condiciones ni la técnica necesarias que suponen la culminación estética en este ballet.
Las dos últimas funciones de Las sílfides estuvieron a cargo de la primera bailarina Anette Delgado, junto a los primeros solistas Yanier Gómez y Alfredo Ibáñez, respectivamente. En la tarde del domingo, a diferencia de la primera noche, Anette se mostró muy segura; esta vez sí brilló como ella nos tiene acostumbrados a todos, con sus bellos saltos, su delicado y contenido port de bras, su imagen única de sílfide. Su movimiento y su técnica, siempre tan expresivos, la encumbran en este ballet.
Yanier defendió loablemente su caracterización del poeta, junto a la bailarina Anette Delgado. Sin embargo, no está bien proporcionado, lo que afecta su imagen para este ballet en especial, junto con algunas imprecisiones en la ejecución esta vez, a pesar de ser un bailarín con condiciones muy bien ensayadas y una técnica muy limpia.
Pienso que el Alfredo debió trabajar más sobre el personaje del poeta, buscando una caracterización más acertada y un desempeño más coordinado, sobre todo en el trabajo de las piernas.
Tres jóvenes y bellas bailarina debutaron en el vals de Las sílfides: la solista Marizé Fumero y las primeras solistas Gretel Morejón y Estheysis Menéndez. Este vals es realmente complejo por la coordinación que exige en el trabajo con las piernas, los brazos y el torso. Es hasta desagradecido, por varias secuencias de ponches que deben ser ejecutados a un tempo de vals y que ponen a prueba el eje, equilibrio, y las condiciones de la bailarina. El movimiento de los brazos, las piernas y la cabeza demanda mucha coordinación de acuerdo a las distintas poses con el torso y las manos, lo que define su estilo.
En busca de precisión técnica en la ejecución, Marizé no logró la armonía con el estilo del vals, sobre todo porque descuidó un tanto el trabajo en los brazos y las manos.
Gretel siempre nos propone una inspirada caracterización, y su vals de “Las sílfides” no ha sido la excepción. Esta bella bailarina estuvo a poco de lograr una armonía casi perfecta entre su delicada ejecución y su agraciado estilo para el vals, y esto gracias a que lució sus brillantes piernas y al minucioso trabajo en el movimiento de los brazos, la cabeza y sobre todo las manos.
Estheysis fue realmente un primor. Si bien debió trabajar un poco más el estilo desde sus manos, logró una coordinación casi perfecta entre estilo y ejecución, dibujando despejados y agradables movimientos del torso, la cabeza, y sus bellos brazos y piernas, todo muy musical.
Si las primeras solistas Ivis Díaz y Aymara Vasallo no lucieron más en el preludio, fue culpa de la orquesta. El estilo y la caracterización de estas dos bailarinas constituyeron la salvación de sus respectivos momentos. Hasta las ponderadas cuerdas desafinaron, llegando a montarse unas con otras. Además, no fue hasta la última función que el preludio se tocó a un tempo más cadencioso.
El particular estilo en el preludio de Ivis Díaz lo definen hasta las poses más sencillas, que además se conjugan con la pasión que se descubre tras su tierna caracterización. Aymara siempre modela y acentúa los sutiles movimientos del preludio, y lograr transmitir su experiencia vívida con una intensidad brillante, especialmente desde su rostro.
En el cuerpo de baile hubo llamativos problemas de sincronización y sobretodo de simetría en los desplazamientos, al dividirse los grupos de sílfides. Sin embargo, el cuerpo de baile se destacó muchísimo por trabajo sobre el estilo y la caracterización: el esmerado trabajo de los brazos y la cabeza por parte de las muchachas y las expresiones tan sugerente en sus rostros.

“La llama de París” en La Habana

Posted in Ballet on 4 Junio 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto
Acaba de presentarse en función única todo el fin de semana aquí en La Habana el Ballet de Camagüey. Como ya es habitual, la cita tuvo lugar en el capitalino Teatro Mella.
Celebrando sus 45 años de existencia artística, esta Compañía lo festeja con La llama de París, pieza poco conocida de su repertorio y asumida por la nueva generación de bailarines. La pieza fue compuesta por el ruso Boris Asafiev, en cuatro actos, basados en un libro del escritor Nicolai Volkov acerca de la Revolución Francesa, con canciones de la época, estrenada en 1932 en el teatro Kírov de Leningrado por el Ballet del Bolshoi. El ballet original es de Vasily Vainonen. Durante su presentación en el Palacio de los Congresos en París, Francia en el 2011, el Ballet de Camagüey tuvo una muy buena acogida entre el público francés.
Su argumento pretende recrear los turbulentos años de la Revolución Francesa y el amor que nace entre las llamas y las estruendosas salvas de los cañones y bayonetas. Los marselleses se preparan para caer sobre París. Juana una joven pueblerina es acechada por el Marqués. Ella ama a uno de los jefes de la sublevación y trata de librarse de del cortejo del inoportuno, pero solamente lo logra gracias a su hermano Jerónimo. Este es puesto en prisión y liberado por Adelina, hija del Marqués, que se enamora del joven. Al triunfar la Revolución, los amantes se casan y el Marqués es decapitado. En este rendido homenaje a los hechos acaecidos, el ballet logra un ritmo lo suficientemente dinámico como para mantener expectante al espectador. Sin rezagarse, la música acentúa cada situación, cada movimiento y no deja de ser un verdadero espectáculo para los oídos. Danza y música se combinan aquí formidablemente.
No así puedo decir de la visualidad del decorado y el diseño de vestuario. La espectacularidad del uso de imágenes digitales para situarnos en el contexto histórico, se veía constantemente malograda debido al diseño de luces y restaba mucho de los colores vivos en algunas de las escenas. Dirigiendo una mirada hacia el vestuario, dejaba mucho que desear la entrada de los reyes y los nobles. Siguiendo una estética un poco amarillenta, casi logran confundirme a la reina María Antonieta con una pueblerina más (error que no cometí, gracias al porte y a la eficaz ejecución de la bailarina). Y es que faltó el excesivo brillo, la fastuosidad, el derroche fantasioso de la época; y que no vaya a decirme nadie que esto no es importante, creo que en una obra de arte todo cuenta.
No obstante, la Compañía logra un conjunto armonioso en sus movimientos. La caracterización y el dominio de una técnica bastante cuidada es demostrada por los bailarines en todo momento. Unos más que otros validan el derecho de esta Compañía a situarse en el lugar de honor que han conquistado en los escenarios de Cuba y el mundo.