Cuba Cultural

Arte y Cultura en Cuba

Archive for the 'Cine' Category

Esther en todas partes

Posted in Cine on 5 Marzo 2013 by diablocojuelo

El ultimo filme de Gerardo Chijona “Esther en alguna parte” fue estrenado la pasada semana. Este domingo tuve a bien ir a verla en el siempre agradable cine Chaplin. Mi fuerte no es el cine y ciertamente les escribo estas líneas más bien llevado por mi gusto cinematográfico, por lo que no encontrarán acá ningún análisis especializado ni mucho menos. Mi intención es sugerirles no dejen de ir al cine y apreciar esta nueva producción del ICAIC. Razones varias me llevan a hacerlo. La película, de manera general, es de muy buena factura. El guión de Eduardo Eimil logró llevar al cine una novela de Eliseo Alberto Diego con un ritmo trepidante. Si bien la historia que nos cuenta y los actores que la defienden pertenecen a la llamada tercera edad, en ella todos nos identificamos. ¿Quién no tiene un familiar o amigo comprendido en esas edades?, ¿Cuantas veces nos detenemos a analizar lo que les pasa por su cabeza? ¿Que tiempo real tenemos para entender la psicología de estas edades a donde queremos llegar todos?

La trama es sencilla, muy fácil de seguir y comprender. Les hará reír deliciosamente, llorar en más de una ocasión, reflexionar y humanizarnos un tanto. No es la gran película, no creo que haya sido la intención de sus creadores pero logra algo que hace mucho no sucede con el cine cubano: identificarse con el espectador, divertir (entiéndase como aprovechamiento del tiempo en algo provechoso).

Un aparte para la muy acertada fotografía de Rafael Solís, la Dirección de Arte de Lorenzo Urbistondo, Nanette García y Jorge Rafael Zarza, asi como, la música original creada por José María Vitier.

En el plano actoral centralizan la obra Reinaldo Miravalles y Enrique Molina, acompañados en personajes breves pero intensos: Daisy Granados, Alicia Bustamante, Eslinda Nuñez, Paula Alí, Verónica Lynn y Elsa Camp. Cada una aportando su arte a seres muy disimiles entre si.

“Esther en alguna parte” es una buena opción para emplear nuestro tiempo libre, así que,  si ya agotó todas sus opciones teatrales, vaya al cine y encuéntrese con este filme.

Ernesto San Juan

26 de Febrero de 2013.

Irremediablemente juntos

Posted in Cine on 27 Agosto 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto
¿Cine musical! Vaya sorpresa en estos tiempos en que la cinematografía cubana ensaya el post vanguardismo de forma muy provocadora con su penúltima producción ¨La piscina¨. Sin embargo, a nadie coge de sorpresa los constantes giros de la cinematografía  nacional: ya estamos lo suficientemente acostumbrados a la constante experimentación creativa por la difusa línea entre los géneros. No obstante, la última película, ¨Irremediablemente juntos¨, encaja lo bastante justo dentro del musical. El filme lo tiene casi todo: música, baile (por supuesto), suspense, comedia, un poco de acción y la inevitable dosis de crítica social; un poco más y casi obtenemos de esta simbiosis una película de culto asegurado. Pero, no. Si bien es cierto que la cinta cumple superficialmente con los requisitos del género, también es indudable que carece en su composición de una fuerte estructura narrativa, de una lograda composición musical y de una acertada dirección de actores.
Basada en su homónimo teatral ¨Pogolotti- Miramar¨ de Alexis Vázquez, la cinta ¨Irremediablemente juntos¨ de Jorge Luis Sánchez recrea las aspiraciones de dos jóvenes universitarios que ¨intentan¨ imponerse sobre las diferencias sociales y los prejuicios clasistas que aún persisten en la Cuba contemporánea. Decir que intentan, es más bien una manera de ver el asunto, porque realmente en la mayor parte del filme ambos juegan a sentirse inconformes con la infelicidad y el vacío espiritual que supuestamente experimentan. La historia intenta justificar, aunque con muy poco éxito, la presión externa de familiares y personas cercanas a estos jóvenes. Puesto que a cada momento la oposición es tan débil como inconsistente…al final de cada situación, los protagonistas terminan imponiéndose y haciendo evidente desprecio de las ideas de los demás.  

 No obstante, lo que llama mucho más la atención es la constante suma de casualidades que hacen progresar la acción de forma abrupta y de una manera muy poco creíble. Resultan casuales y forzadas las relaciones de Alexander y Lizi (los protagonistas) antes de conocerse. Él se acuesta con una mujer negra  exitosa (lo de negra no es un comentario para nada racista, puesto que en la película se empeñan constantemente en acentuarlo), que a la larga está por mucho fuera de la esfera social de Alexander; no hay amor implícito, sólo conveniencias y oportunismo para nada disimulado. Lo mismo ocurre con Lizi, pero en ella resulta aún más forzado: está simplemente con Richard (el abogado), porque quiere, porque le conviene…y aún así, intenta convencernos de que necesita más. Sólo nos queda creer que la chica – tan inteligente ella – podría sentir un  poco de placer masoquista, o simplemente se divierte con ese tipo de vida. Y no es que ella tenga que ser una santurrona insufrible; pero tampoco es que tenga como divisa el refrán que dice: ¨Haz lo que yo digo y no lo que yo haga.
Por la misma línea de las casualidades transitan las acciones de muchos otros personajes: el padre de Lizi con la que fue la amante de Alexander; la desición de la madre de Lizi  de irse al final con el vendedor de plátanos; la incipiente relación que se dibuja entre la tía de Alexander con el babalao; y el repentino amor entre el joven abogado, antes novio de Lizi, con la prostituta. Sería muy complicado discernir  si todas estas eventualidades son íntegramente deficiencias de la dramaturgia o también contribuyen a ello el poco cuidado en la dirección de actores.
Son muy pocas las escenas en este filme donde no se descubra a uno u otro actor recitando parlamentos y permitiéndose pausas donde se necesita más dinamismo, más organicidad y más concentración en los gestos. En la escena donde Lizi conversa (y canta) con su profesor de Historia en la escalinata de la universidad, llegué a pensar que el profesor estaba enamorado de ella; igualmente en la escena donde el profesor de Alexander lo expulsa del equipo, por un momento creí que sus compañeros iban a manifestarse en contra de esta desición. Sin embargo, nada sucedió: sólo un simple gesto mal calculado: la cinta es bastante prolífica en ellos.
Salvedades, me atrevería a nombrar sólo dos: las exquisitas actuaciones de Fela Jar y Blanca Rosa Blanco (abuela y madre de Lizi, respectivamente); y las secuencias en el Gran Teatro, donde Annete Delgado y Dani Hernández interpretan Giselle. Es de destacar que estas secuencias, pertenecientes a otra manifestación artística, logren atrapar mucho más al espectador (y aquí aparecen también Fela y Blanca, pero en el público), que las coreografías del filme propiamente dichas. La parte musical más que las composiciones, evidencia una preparación y un rigor vocal bastante apresurados…y se deja ver.
Indudablemente, para Jorge Luis Sánchez - quien ya intentara con ¨El Benny¨ dar en el blanco dentro del cine musical -  fue esta una producción que superó enormemente sus fuerzas.  El género, tal vez le exigió más de lo que el realizador pudo ofrecer y quedó ahí, por mucho, en la interminable lista de los que casi pudieron ser, pero no fueron. 

  

 

Siglo XXI del cine cubano, ¿ciencia ficción o realidad inmediata? II Parte

Posted in Cine on 25 Julio 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto
Poéticas más intimistas y ampliamente elaboradas aparecen a partir del 2007: La edad de la peseta, de Arturo Infante, con una plasticidad y una dirección de arte encomiables; Madrigal, de Fernando Pérez, donde se desbordan una sensación de sentimientos intimistas y liricidad sobrecogedora. Además es imprescindible destacar que ha sido este último filme, tal vez, el más polémico desde que comenzó el presente siglo. Personal belongings, de Alejandro Brugués, cae redundante en el tema de la emigración con sus baches y su poco aporte al tópico.
El cine de acción, policiaco y belicista ve su momento en Omertá, Kangamba, y Ciudad en rojo. La primera, dirigida por Pavel Giroud, es sin más preámbulos una película de mafia a lo cubano, remake de añoranza por los grandes policíacos seriados Día y noche. Kangamba (Rogelio París) recrea la epopeya protagonizada por cubanos y angolanos en la guerra de Angola, en agosto de 1983. Ciudad en rojo (Rebeca Chávez), viene a ser una relectura de la novela Bertillón 166 y “plantea una reflexión sobre la violencia desde aquellos que no tienen vocación por la violencia, de quienes se ven empujados a ella” (www.cubacine.cult.cu).
Verdaderas joyas de nuestro séptimo arte hacen su entrada entre el 2009 y el 2010: Los dioses rotos (Ernesto Daranas), El premio flaco (Juan Carlos Cremata) y José Martí: el ojo del canario (Fernando Pérez). Los dioses… re conceptualiza el mito del Yarini habanero, el proxeneta más famoso de San Isidro. No obstante más allá de la anécdota, esta es una trama de valores enfrentados; una reflexión en torno a la perspectiva ética y moral de los personajes, donde los tópicos “positivos” y “negativos” no resultan sencillos de etiquetar.
El premio… es una adaptación brillante de la pieza teatral de Héctor Quintero al séptimo arte. Dos lenguajes –teatral y cinematográfico- se conjugan para integrarse dentro de sus propias diferencias. Alto sentido melodramático y emotivo, surge a partir de una Cuba en los albores de la década de los 60, justo antes del triunfo revolucionario. La locación casi teatral de la trama permite enfocar los sentimientos abrumadores del personaje protagónico ante un mundo salvaje y aparentemente desprovisto de esperanzas. Logra Cremata penetrar en la psiquis del espectador arrastrándolo a un abismo matizado por la desaliento y los tonos grises oscuros de la vida.
José Martí: el ojo… visiona el mundo humanizado de ese personaje histórico que se ha tornado casi un tópico de podio inalcanzable. La figura de Martí vista desde su niñez y su adolescencia no raya en la biografía al héroe y al poeta, sino en un viaje sensibilizador sobre alguien que también fue un hombre. El alma de la película se respira en todos sus componentes: imagen, sonido, guión, dirección de arte, edición y la mano de Midas de Fernando Pérez. A pesar del realismo y la clásica estructura del filme, el director no se desprende de su acostumbrado simbolismo y recurrencia a la metáfora: integra ambos como guiños perceptibles de su sello íntimo y diferenciador.
No sería arriesgado afirmar que el decenio 2000-2010 se ha convertido en un incipiente laboratorio cinematográfico en la historia del cine cubano. Los veteranos se lanzan junto a la nueva generación a la experimentación y al reencuentro de poéticas actualizadas. El riesgo y la creatividad parecen anclar con profundidad progresiva en una nueva manera de imaginarse el cine. Hoy, surgen más preguntas que respuestas. Las interrogantes no paran de sorprendernos frente a filmes como La piscina, Larga distancia, Y, sin embargo. Quizás, y sólo digo quizás, las respuestas a estas interrogantes encontrarán sus propias respuestas en el futuro aún incierto del recién empezado siglo XXI.

Siglo XXI del cine cubano, ¿ciencia ficción o realidad inmediata? I Parte

Posted in Cine on 24 Julio 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto

Lista de espera, uno de los primeros largometrajes de ficción filmados por el ICAIC en coproducción con productoras extranjeras, abre las puertas de la cinematografía cubana en este nuevo siglo. El siglo XXI parece ser, a partir de este momento, el destinado al florecimiento de un cine independiente, cargado de juventud (no sólo hecho por jóvenes, sino por una generación de veteranos con aires de renovación), crítico, apuntalando hacia temáticas contemporáneas que reflejan la realidad, casi onírica, del cubano común; y lo más importante aún, apoyado en las nuevas tecnologías. Este período transicional comienza a revitalizar paulatinamente el declive productivo simbólico de los años 90.
Lista de espera, dirigida por Juan Carlos Tabío, es el largometraje más significativo del año 2000; una historia con el afán de buscar soluciones y encontrar salidas a problemas acuciantes y de primer orden. Sin embargo, los contratiempos que surgen, no dejan de lado valores como la solidaridad para lograr el bienestar común. Es también una utopía para alcanzar sueños aplazados por lo agobiante de la cotidianeidad.
Nada y Miel para Oshun significaron el encuentro de temáticas que se relacionan entre sí. Los que se encuentran en la encrucijada de irse, por el hecho de que toda su familia reside en el extranjero (el caso de Nada) y nada los ata a la isla; y aquellos que regresan en busca de las identidades robadas una vez en su niñez (Miel para Oshun). La primera, ópera prima en el largometraje de ficción del realizador Juan Carlos Cremata, se dibuja en un constante lenguaje de poesía romanticista. El ansia de ayudar a todos por alcanzar un propósito definido en la vida, lleva a la protagonista de la historia a violar la privacidad de la correspondencia ajena, sin reparar en consecuencias. Tono de comedia y sátira del mejor humor cubano nos conduce de principio a fin. Miel… se entreteje en la búsqueda de un motivo para redimir culpas, para encontrar respuestas en una tierra casi extraña, donde sin embargo, quedaron raíces tan profundas como la misma tierra que da vida.
Una cinematografía inconstante, llena de escollos y un poco desorientada en cuanto a objetivos definidos, ha sido característica perenne en los años que prosiguen. La reiteración de temas llevados y traídos, conduce a una monotonía casi agobiante, y son muy pocos los filmes que logran escarbar en una estética verdaderamente artística y reflexiva de la sociedad circundante.
A poco podríamos mencionar películas como Roble de olor, del director Rigoberto Pérez; Más vampiros en La Habana, secuela de el antológico Vampiros en La Habana; Suite Habana, largo de documental, que viene a ser una simbiosis entre la ficción y el documental, además de ser la obra cumbre –según la crítica- del destacado realizador Fernando Pérez, considerado hoy, uno de los mitos del cine cubano junto a Titón (Tomás Gutiérrez Alea), Humberto Solás y otros grandes realizadores. Cabe destacar igualmente Viva Cuba, de Cremata; Barrio Cuba, última obra realizada por Humberto Solás; y El Benny, de Jorge Luis Sánchez.
Continuará…

Juan está muerto, digo, de los muertos.

Posted in Cine on 12 Julio 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto
A pesar de su evidente éxito de taquilla en el pasado 33 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y de los innumerables galardones obtenidos en el exterior, el filme cubano ¨Juan de los muertos¨, del realizador Alejandro Brugués, no ha tenido una larga estancia en las carteleras en los cines de La Habana.
Si tenemos en cuenta lo novedoso del argumento -digo dentro del cine cubano, porque en el exterior es más que tratado-, entonces podríamos pensar que el destino de dicha película no sería a la larga tan fatal. Y lo cierto es, que ¨Juan de los muertos¨ acaba de pasar sin mucha gloria y con muy poca concurrencia.
El argumento: La Habana es invadida por zoombies, que supuestamente son disidentes pagados por el gobierno de los EE.UU. Ante esta situación, aparece un grupo de héroes y heroínas -de dudosa credibilidad, por cierto- que se encargan de eliminar a los muertos vivientes. Quizás este tipo de historia, por su novedad en nuestro país, haya atraído a tanto público en el Festival. Sin embargo, nada nuevo, ni siquiera como entretenimiento aporta “Juan de los muertos”.
Es evidente que en cuanto a narración posee el guión una estructura lo suficientemente sólida como para no aburrir al espectador desde los primeros cinco minutos. Mérito que comparte igualmente una edición y un diseño de efectos especiales muy bien trabajados. No obstante, se lanza Brugués a dispararnos desde ángulos altamente atomizados: los desertores, la situación socio-política y económica de Cuba, el éxodo masivo hacia el exterior, la añoranza de los que viven allá y la de los que vuelven con la esperanza de reencontrarse con sus raíces.
A pesar de esto, lo más risible del filme gira en torno a su condición de panfleto politizado. Entre col y col aparece un chiste, o por lo menos quieren hacernos creer, sobre la realidad el país. Metafóricos o no, la sobresaturación no ayuda a que la presunta comedia sea más potable. Más bien detecto una clara lista de concesiones hechas a los productores.
A todo esto súmesele entonces el paupérrimo desempeño en las actuaciones: un Alexis Díaz de Villegas (Juan de los muertos) externamente teatral -con pocos momentos verdaderamente loables-, parece en todo momento estar haciendo un esfuerzo enorme por interpretar su papel. Los demás, creo, sobran.
Es una lástima que al final, este intento de parodia al género de terror se haya convertido en una parodia de sí misma. Recuerdo que años atrás la comedia en Cuba no tenía que esforzarse demasiado para hacer reír al espectador, ni siquiera una tímida sonrisa. Nada, que después de todo ¨Juan de los muertos¨ es un perro diferente, sí, pero con el mismo collar.

Fernando Pérez filma su más reciente película.

Posted in Cine on 10 Julio 2012 by diablocojuelo

Tomado de cubacine (por su importancia)
Fernando Pérez, uno de los directores más respetados del cine cubano contemporáneo, rueda en estos momentos su octava película, La pared de las palabras. Con guion del propio cineasta, el lente de Raúl Pérez Ureta y las interpretaciones de Jorge Perugorría e Isabel Santos, la cinta promete ser uno de los grandes sucesos cinematográficos del año. Según se ha dado a conocer, el largometraje conservará el sentido humanista que ha caracterizado la obra del cineasta cubano (Madagascar, Suite Habana, José Martí: el ojo del canario): Luis (Jorge Perugorría) es un enfermo que no habla ni se mueve como quisiera, por lo que no se puede saber el alcance de su pensamiento. Ni siquiera su madre (Isabel Santos) es capaz de dilucidar todos sus deseos o angustias; por eso, ella vive dudando cuánto de su amor ha llegado hasta el hijo.
El padecimiento de Luis le impone asistir a una institución mental donde interactúa con personas que, como él, están limitadas de movimientos y comunicación. Pero al igual que cualquier otro ser humano, el protagonista tiene un poderoso deseo de liberarse de su prisión natural. La pared de las palabras representa tanto el muro de contención como el mostrador de las emociones de sujetos que, como Luis, no pueden expresar su mundo interior.
Al decir del director, la cinta “tratará de expresar ese arduo y escabroso camino, no sólo a través de Luis, sino de toda su familia y su entorno social. Porque, con frecuencia, somos los seres humanos clasificados como normales los más incapaces de entender palabras, señales, ondas, miradas que se pierden en la oscuridad de lo cotidiano.”
El filme contará también con las actuaciones de Verónica Lynn, Carlos Enrique Almirante, y Laura de La Uz; además de intérpretes no profesionales. “Enfocaré la línea fundamental de la cinta en la selección de los actores, de manera que los personajes sean auténticos, veraces y contradictorios: vivos en la pantalla. Aspiro a que no sea únicamente una película sobre la discapacidad, sino sobre el difícil ejercicio de la comunicación humana. Me motiva realizar La pared de las palabras porque en su historia hay un pedazo de mí”, declara Fernando Pérez. Las principales locaciones son la zona costera de Santa Fé, al oeste de La Habana, y el hospital ‘27 de Noviembre’. Están previstos 44 días de rodaje que deben finalizar el 4 de agosto próximo.

La religión… ¿una excusa para pensar en sí mismo?*

Posted in Cine on 30 Junio 2012 by diablocojuelo

Por Alder Soto

¨Nader y Simin, historia de una separación¨ es una de esas fabulaciones cinematográficas que se disfrutan a plenitud sin tener necesidad de ir a buscar placer a ninguna otra parte. Nada como verla en una sala de cine, por supuesto; pero quien no haya tenido esa dicha, debería al menos deleitarse (con el filme) sentado frente a una pantalla de TV o frente a su PC.
Y es que sencillamente este filme del realizador iraní Asghar Farhadi deja un sabor dulce y amargo, una tristeza y una alegría, que únicamente con palabras sería imposible detallarlos. Con razón, salió airosa la producción en la premiación de los Oscar llevándose el galardón a la mejor cinta extranjera. No sólo por sus increíbles valores morales, ni por su exposición cruda y nada romántica de la sociedad iraní, sino también por la factura artística, por la composición plástica y casi palpable de sus imágenes, por el poder de seducción sin siquiera recurrir a artificios de poca monta, por una historia pensada y narrada casi con increíble precisión de poeta; a todo esto súmesele entonces actuación, dirección de arte, banda sonora y cuanta otra definición técnica y artística se le pueda ocurrir.
El mundo en el que se desenvuelven Nader y Simin (esposo y esposa respectivamente), su hija y demás personajes, es la cotidianeidad de cualquier ser humano común; claro, salvando las diferencias culturales y las exigencias sociales. Sin embargo, más allá de estas distancias, descubrimos que tanto en Irán como en cualquier otro país del mundo, los sentimientos siempre son los mismos.
Este es un filme donde lo bueno y lo malo se fusionan para acabar siendo simplemente meras categorías. Aquellos, que supuestamente son fieles religiosos (me refiero a la señora embarazada) y respetan al pie de la letra las prédicas de la religión, terminan convirtiéndose en víctimas de su propio miedo y se escudan tras la pantalla del qué dirán en la sociedad.
Por otro lado, tendremos entonces a los que aparentemente intentan revertir lo establecido y en una lucha casi creíble juegan a ser hombres o por qué no, mujeres ¨ modernos¨ (es el caso de Nader y Simin). En la secuencia inicial ambos están en un juzgado. Simin quiere divorciarse porque su marido no quiere acompañarla al extranjero. Como ambos tienen una hija, surge entonces el problema de la custodia: ¿quién la asumirá? Será entonces este el detonante que desencadenará un sinnúmero de situaciones, que llevará más de una vez a reflexionar sobre el papel del patriarcado, la religión y la fuerte tradición que impera en los países musulmanes.
Más allá de una clasificación casi imposible de esta sociedad (y de cualquier otra; no se olvide la increíble universalidad de este filme), nos preguntamos entonces si es la religión al final una excusa más del hombre para pensar en sí mismos. Como quiera que sea, aparece el personaje de la niña como el elemento cuestionador en potencia. Ella al final es quien sufre todas las contradicciones y el constante velo entre apariencia y realidad. Es obligada a mentir cuando a la vez se le exige que sea sincera; es obligada a decidir, cuando realmente no comprende muchas de las cosas que suceden a su alrededor. Claramente esta es una alerta, que como dije anteriormente, sin ánimos de moralizar logra transmitir al espectador el superobjetivo del filme; si bien no es menos cierto, que a la vez la película se convierte en una obra altamente polémica, donde los puntos de vista y la apreciación de cada uno es fundamental para comprenderla.
A pesar de sus dos horas (bien distribuidas por cierto), ¨ Nader y Simin, historia de una separación¨, tiene la virtud de ser un filme para ser disfrutado plenamente. No importa el lugar, simplemente su disfrute es ya más que suficiente.

*El título proviene de una frase del filósofo alemán Nietzsche: ¨ El hombre religioso sólo piensa en sí mismo¨.

Chamaco, ¿I, II o III parte?

Posted in Cine on 21 Junio 2012 by diablocojuelo


Por Alder
‹‹Se ¨estrena nuevamente¨ el filme Chamaco en la capital cubana››. Pudiera ser este uno de los grandes titulares en cualquier medio periodístico que adore el humor negro; y es que precisamente es este uno de los filmes realizados en el 2011, de los cuales se conocen ya hasta los puntos y las comas de su guión.
Dando tumbos anda ya desde el 2010 una de las tantas copias de esta obra realizada por el cineasta y también teatrista cubano Juan Carlos Cremata. Fiel a su pasión por el teatro, y dígase buen teatro, si se quiere incluso con letras mayúsculas, vuelve a la carga esta vez con la pieza más reconocida del dramaturgo cubano Abel González Melo. Cremata se ha distinguido en el cine por sus peculiares realizaciones y ya cuenta en su haber con importantes títulos en la filmografía de nuestro país. Baste mencionar ¨El premio flaco¨ y muchos sabrán a qué me estoy refiriendo.
Pero volviendo a ¨Chamaco¨, me gustaría destacar, que si bien la pieza teatral es toda una joya dentro de su género, la versión para la gran pantalla cojea , precisamente de lo que cojean muchas producciones extraídas de la literatura: el excesivo apego al original. Acerca de esto se podría hacer un tratado casi apológico, no sólo de este filme, sino de muchos otros que andan dando vueltas desde la misma creación del séptimo arte. Por tanto, no es mi interés debatir o crear la polémica interminable en lo referente a este punto.
El tema del filme, así como de su homónimo en el teatro es la recreación casi idílica de una Habana nocturna ahogada en su propia podredumbre. Hasta el momento no se había tocado fondo a la profundidad con que lo hace González Melo. Cremata en un arriesgado intento, sólo llega a la exposición del complicado nudo gordiano y lo que podría convertirse en un verdadero catalizador reflexivo, no queda más que como un simple expositor.
No obstante, el ¨Chamaco¨ de Cremata se disfruta sobre todo, si antes no has chocado con el referente literario. Si no es así, entonces queda el aquello de adivinar cuál será la verdadera versión y si por fin, esta es la copia definitiva. No se tratan de tres o más partes, simplemente, tal vez Juan Carlos disfrute crear la atmósfera o el disimulado secreto alrededor de sí.

¿La piscina, nueva fórmula del cine cubano contemporáneo?

Posted in Cine on 13 Junio 2012 by diablocojuelo

La piscina (Premio de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en el 33 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, 2011), ya cuenta este film con muchos detractores.

No es menos cierto que la obra del realizador Carlos M. Quintela transcurre con un ritmo lento y a veces un poco desesperante, que en la opinión de especialistas y voces autorizadas en la materia es un rasgo distintivo y arriesgado por parte del director. Ciertamente el público cubano no está acostumbrado a este tipo de película, pero no creo como califican algunos especialistas, que estemos empantanados en el gusto por la estructura clásica del cine hollywoodense. ¿Acaso no ha sido la misma selección de filmes para proyectar en los cines la que ha provocado esta reacción del público? Como quiera que sea, no creo que ni el público ni el realizador de La piscina tengan la culpa absoluta del paso algo inadvertido de la misma.

Volviendo entonces al mundo de La piscina, concuerdo en que un buen guión ha sido elaborado a partir de una experiencia cualquiera en un día cualquiera; la ausencia de conflicto dramático, de progresión a lo Aristóteles, incluso de enganche la hacen ser una pieza rara entre los filmes producidos hoy en Cuba. La ausencia casi total de diálogos parece sofocante, aunque en lo personal la agradezco…las imágenes en mucho de los casos hablan solas. Sin embargo, entre las pequeñas porciones de palabras, descubro parlamentos que no me acaban de convencer y en los que no adivino un objetivo definido. Por ejemplo:

- ¿Y ese todavía sigue sin hablar?- pregunta uno de los entrenadores”

- Sí – responde el otro.”

- ¿Y entonces a que vino?”

No sé si es que aquí se encierra algún simbolismo a desentrañar o hay algún tipo de metáfora especial para el espectador, pero evidentemente se va a una piscina en las vacaciones a bañarse, y en este caso muy especial los chicos van a entrenar. ¿Por qué entonces el adolescente que no quiere hablar tiene que hacerlo? A pesar del aparente mundo creado para hacerlos coincidir, los personajes sienten las evidentes tensiones que hay entre ellos… se descubre que no van a buscar nuevos amigos, van a encontrarse en su propia soledad y a escapar de ese mundo exterior que por momentos los rechaza.

La piscina se desatiende de muchos convencionalismos y llega a ser quizás un representante bastante inesperado del cine no narrativo. Queda a la posteridad pronunciar su última palabra, ¿es o no La piscina la nueva fórmula del cine cubano contemporáneo?

Chamaco: cine gay a la cubana

Posted in Cine on 12 Junio 2012 by diablocojuelo

La película, basada en el texto teatral homónimo, de Abel González Melo, será exhibida finalmente durante el mes de junio, en el Chaplin primero y despues en el 23 y 12.
Ambientada en la nocturnidad de La Habana, Chamaco se adentra en el universo gay underground, prostitución masculina y corrupción, consecuencias de la homofobia y crisis económica